domingo, 27 de junio de 2010

Princesa


Érase una vez una princesa que tenía un precioso palacio, lleno de sirvientes, lleno de atracciones, del que nunca había salido. Un día se dejaron la puerta abierta, y ella, curiosa, salió a dar una vuelta. En el camino se encontró con un lobo al que preguntó:
-¿Tú quién eres?
-Yo un lobo, que vivo en el bosque, y te voy a llevar en la boca y te voy a comer
-¿Bosque?Sí... ese ecosistema de árboles¿?
El lobo se la llevó en la boca al bosque, haciéndole daño con los dientes afilados y ella.. quedó maravillada, le dolía el mordisco, pero no daba crédito a tantos pájaros, a tantas plantas, al olor a tierra mojada, a la textura de las flores...
Logró escaparse corriendo, sintió calor, le dolían los pies, pero siguió y siguió hasta que un ave rapaz la cazó por la espalda y se la llevó volando, ella giró la cabeza en el aire y le gritó
-¿Tú quién eres?
-Yo un águila (le gritaba el ave) y te llevo a te que te coman mis crías en la montaña
-¿Montañas? Sí... las ví en un libro..esas piedras altas...¿?
Al llegar al nido, tenía toda la espalda herida pero pudo ver las grandes vistas desde arriba, sintió la brisa en su cara, resbaló del nido y rodó montaña abajo. Al llegar abajo, estaba llena de heridas, cansada, hambrienta, sedienta y al abrir los ojos... estaba delante de la playa...Abrió los ojos como platos:
-La playa...me habían contado que existía este lugar...
Y sintió la sensación de la arena en los pies, el sol en los hombros, el sonido de las olas....
En palacio, nadie se percató de que no estaba la princesa, nadie se fijó en que faltaba, cada uno siguió en sus quehaceres, pero hubo un evento en el que necesitaron que asistiera, y la echaron de menos. Todo palacio se asustó, la buscaron por el bosque, la buscaron en las montañas, y finalmente.. la encontraron en la playa, herida, delgada, ennegrecida por el sol, pescando algo para comer:
-Princesa, nos vamos a palacio, donde tienes flores y árboles, donde tienes miradores, donde tienes agua en abundancia, donde no corres peligro
La princesa miró a todos los que fueron a recogerla en un gran barco y sonriendo les dijo:
-Pero ahora he conocido el bosque, la montaña y la playa, y me lo enseñó el peligro, cada mordisco, cada garra, cada caída, cada esfuerzo...me ha enseñado algo maravilloso detrás.

12 comentarios:

Ana A. dijo...

Guauuuuu ... toda cicatriz esconde una herida que esconde un aprendizaje o un nuevo punto de vista o ... simplemente vida.

Mil besos linda.
Y ánimo y un mimo.

marisa dijo...

gracias guapa, ultimamente muchas cicatrices.. la del cuello la más morbosa ;)

lucero dijo...

me gusto lo q escribiste, un cuento lleno de metaforas...
y es q la vida es eso, detras de cada tortazo siempre hay algo bueno, pero hay q saber abrir los ojos para poder verlo, vivirlo y disfrutarlo.
besos

Agata dijo...

La vida es como un animal enjaulado.Puede ser dócil o salvaje.Tú eliges.
Las cicatrices,al mirarlas,nos ayudan a recordar lo que somos:sólo humanos.Cada una tiene una historia.Lo malo sería no poder tener ninguna.
Si hace falta curar heridas...aquí estoy yo.

Cris dijo...

Snif.... Snif.. ;)
Voy a salir a buscar un cuento... Voy a inventar nuevos cuentos...

TQM!

Amylois dijo...

Que aventura más guai y que final tan estraño para una moraleja.

Yo creo que la princesa estaba en shok y despues volvio con sus zapatitos de charol y sus desayunos en la terracita jejejeje

V dijo...

Qué afortunada tu princesita. Me alegro mucho por ella.

Besitos pa ella... y pa tí!

maslama dijo...

quizá, después de muchos años y perdida definitivamente toda aquella comodidad, pensó que no hacía falta conocer.. o quizá lo que había al otro lado no mereció la pena.. ¿quién sabe?

besos,

jorge dijo...

Mejor unas horas llenas de vida que una vida llena de horas protegida de la realidad.

Al final hay que enfrentarse a las adversidades.

Me gusta la eleccion de tu princesa.
Salir de un palacio donde ni sabian si estaba y adentrarse en la voragine del exterior incontrolado.

Hay cicatrices que pasado el tiempo se enseñan como tatuajes de un momento.

guada dijo...

joder, alucinada me has dejado, lo q sabes transmitir con tan poco
precioso, de las heridas se aprende
besos

dany dijo...

y si, desinitivamente viviria de nuevo cada herida, por las cosas maravillosas que aprendi de ellas...
me gusta entender el costo que tiene cada cosa, saber que puedo herirme, ser conciente y decidir si vale la pena o no...la mayoria de las veces ha valido la pena...
un beso!

JAUD dijo...

Me impresionaste. Paulo Coelho, no lo habria contado tan bonito, Está super lindo. Saludos