domingo, 27 de enero de 2008

COSAS DE LA CIUDAD (paciencia tardan en cargar...)


Bajo tus pies
la ciudad se abre
como un mero
accidente de asfalto,
y dudas si descender
a caminar al parque cercano,
o quedarte leyendo
a Iván Blatny
al borde del aire.
[...]
Y dudas si seguir
o regresarte a casa,
pero alguien que sale
sigiloso del museo
que hay en la acera de enfrente,
te dice al oído:
"Vengo de levantarle las faldas
a las Meninas del Prado
y de tocarle el culo
a una gorda de Botero.
¿Tú crees que soy feliz por eso?".
Y recuerdo a Kevin Ayers,
porque muchas cosas pueden pasar
cuando vas por la calle...


Antonio María Flórez

domingo, 20 de enero de 2008

LA TESIS DE UN SUECO EN ESPAÑA: PARTE I: OFICIOS

En gran parte de España están construyendo, en algunas ciudades el AVE, en otras el metro, edificios...para ello, además de los albañiles, los jefes de obra contratan a jubilados. Los sitúan en la valla más cercana y su horario, aunque comienza un poco más tarde que el de los obreros, termina a la 1 de la tarde. Se agrupan por sexos normalmente y van opinando de la evolución de la obra, tienen turnos rotativos y van inspeccionando cada uno las de su barrio. Si detectan que algo va mal, agitan el brazo al albañil, y según la zona del país, le gritan una cosa u otra. En Sevilla, la voz de alarma es algo así como: “Onde vaaaaaaaaaaaaaa chiquillooooooooo” .
En Suecia, sólo estudiamos acerca de nuestro oficio: un peluquero, corta el pelo, un fontanero, arregla tuberías… en España, no. Todos los taxistas sin excepción, te indican cómo se pueden arreglar los problemas del país. Conocen a todos los ministros y sus actuaciones, cómo mejorar la gestión de recursos… puede pasar que además te vaya indicando en cada equipo de fútbol qué jugador sobra y qué directivo tiene la culpa de que ande en puestos de descenso.
Conclusiones: Los españoles no se jubilan, pasan a ser controladores de obra.
Para que te concedan una licencia de taxi en España, antes debes ser consejero político y entrenador de fútbol.

sábado, 12 de enero de 2008

CHRISTIAN MOULLEC

Christian Moullec es miembro de la Asociación para la Protección de las Aves Migratorias de Francia, y lleva por Europa su particular forma de luchar a favor del ganso blanco, un animal que corre peligro de extinción: vuela junto a ellos, guiándolos en el aire con su ultraligero desde hace 10 años. Le tengo pura envidia, tener el trabajo de "pastor de gansos", poder dedicarse a lo que realmente le gusta...¿quién tiene esa oportunidad de migrar con aves por el cielo? Envidio a los muchos que "mal viven" de los pájaros y a los pocos que "bien viven"... en el otro lado estamos los que hemos desistido de intentar sobrevivir económicamente en este mundillo y hemos sucumbido a conseguir un trabajo con el que comer y mantener nuestra aficción para vivir.

Foto1: Con Milano real
Foto 2: Anillando Paseriformes en el Guadiana

domingo, 6 de enero de 2008

YO NO VIVO EN UNA UNIFAMILIAR

- En mi barrio los niños entonan el “ma-maaaaaaaaaaaaaa” mirando a los balcones del cuarto piso. Las madres no contestan, tiran “el ascensor”, que es una cuerda con una bolsa atada con la lista de la compra.
-Cuando vas a comprar a mi barrio, no necesitas decirle nada al señor del mostrador, él sabe lo que te tiene que echar en la bolsa, y no se paga, te apunta en una libreta y según la cantidad te da unos puntos y cuando pasan unos meses, te los cambia por un plato de la cartuja.
-A las mujeres de mi barrio les gustan las batas de guatiné rosas y nunca jamás se les pasa el señor del butano.
-En mi barrio casi nadie ha estudiado, pero hay entrenadores de fútbol, médicos y comentaristas del corazón.
-En mi barrio aprovechamos el espacio. Son pisos de 60m y viven unos 6 habitantes, todos contienen una abuela en casa, una ropa camilla, un cuadro del Gran Poder y un recuerdo de Fátima.
-Nunca veranean en el mismo sitio, la gente de mi barrio cada domingo va a la playa con la asociación de vecinos, a veces a Chipiona, a veces a Matalascañas.
-Las niñas de mi barrio por la tarde van a clases de sevillanas. Suben las escaleras de dos en dos mientras sus hermanos hacen los deberes tirados en el portal del bloque, siempre (es un ritual) tienes que saltar los cuadernos y los lápices para entrar en casa.
-En mi barrio mis vecinas se llaman Bernardi, Carmen, Soledad, Candela, Dolores… sus nietos llevan nombres vascos y americanos. Todas tienden en el ojo patio, escuchan canal sur radio por las mañanas y radio olé por las tardes.
-Cuando entras en los bloques de mi barrio, si cierras los ojos y pones un poco de atención, puedes adivinar qué van a comer las 25 puertas. Suelen repetirse las lentejas, los garbanzos con bacalao, las espoleás, las papas con chocos …