-Estoy desesperado, sé que me va a dejar mi mujer
-Joder, siempre estás con lo mismo, anda y ábrenos el futbolín que vamos a echar una partida
-No... si es que no lo entiendo, nada más hago vivir por ella, nada más miro por sus ojos...Pensando:me cago en la puta, a que nos cuenta la historia..
-Os invito a una rallita.
-No,no Antonio, nosotros ya sabes que no vamos de rallas, pon dos de lo mismo,va..
Ibamos ya un poco pasados de rosca riéndonos del que jugaba en la esquina sólo a los dados y entre besos y humo espeso nos quedábamos pillados con el cuadro de las chanclas.. no sé quién nos hizo esta foto, pero al día siguiente estaba en la cámara
-No sé que le pasa.. sí que me gusta la cocaína y ya sabéis que tengo el almacén lleno de bolsas, que me gustan las pastillas, la heroína y amanecer tirado en el bar... aunque no les paso un duro a mis hijos y no sé ni a qué colegio van,los quiero...
dios mío, yo con el hielo en la boca..dónde va a derivar ésto...
-No niego que me emborracho a diario, que pierdo todo lo que gano apostando... pero no entiendo por qué me quiere dejar, dice que se irá de casa..
cada vez que decía una frase iba alineando la ralla de coca, nosotros rojos de aguantar la risa..
-Que le grito, que vendí a sus espaldas la casa y me jugué a las cartas el coche,que me voy de putas a diario, que le debo unos años a la justicia, sí, pero vicios... YO VICIOS NINGUNO..bueno, sí, lo reconozco,a veces voy al bingo...
Recuerdo tantas noches allí, tantos buenos ratos, tantas risas, tantas anécdotas al volver de anillar... él se iba del bar y nos dejaba las llaves, cuando terminábamos lo cerrábamos y las tirábamos por la ventana, una noche de enero fuimos y nos encontramos la puerta tapiada, siempre que pasamos por allí nos asomamos a la ventana, por si acaso...
















